Esta es una situación mucho más común de lo que se piensa. ¿Te ha pasado que intentas bajar de peso, lo logras por un tiempo y luego vuelves a subir, como si tu cuerpo «peleara» contra ti?

Como médico, quiero decirlo sin tapujos: la obesidad no es un fallo personal; es una condición compleja, crónica y tratable. En Colombia, los datos recientes muestran por qué este tema ya no se puede reducir a consejos sueltos o a culpas.

Según la evidencia, estos son los 5 factores que sostienen la obesidad. Y, ninguno de ellos, tiene que ver con la falta de voluntad.

Los datos más recientes: la obesidad está creciendo en Colombia

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con base en el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI 2024):

  • La obesidad en adultos pasó de 5,7% (2012) a 9,1% (2022).
  • El sobrepeso en adultos pasó de 18,2% (2012) a 23,6% (2022).
  • El sobrepeso en menores de 5 años pasó de 5,0% (2012) a 6,2% (2022).

Estas cifras demuestran una tendencia sostenida y, cuando la tendencia crece, también crecen las complicaciones metabólicas si no se interviene a tiempo.

En consulta, el error más común es pensar que el problema se resuelve con «comer menos y moverse más», como una fórmula única. Eso puede ayudar, sí, pero muchas personas se quedan atrapadas en este ciclo: una dieta estricta para bajar de peso rápidamente; un cansancio generalizado que produce frustración, ansiedad, hambre y el llamado “efecto rebote”. Esto, a su vez, deriva en un abandono del proceso y en un sentimiento de culpa.

Recordemos que la obesidad se relaciona con un mayor riesgo de sufrir enfermedades no transmisibles como la diabetes tipo 2, la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ello, para mí el enfoque correcto no es «peso vs. peso». Y aquí les voy a hablar de los 5 factores que sí marcan la diferencia.

Los 5 factores que sostienen la obesidad más allá del peso

  1. Riesgo cardiometabólico

No se trata solo del número en la báscula. Lo más importante es ver cómo están tu glucosa, tus lípidos y tu presión arterial, porque ahí es donde se juega el riesgo real de complicaciones.

  • Hábitos y contexto

Tu alimentación, tu entorno laboral, tu acceso a comida saludable y tu rutina diaria pesan tanto como cualquier plan nutricional en el papel.

  • Sueño y estrés

Dormir mal y vivir estresado altera las hormonas que regulan el hambre y la saciedad. Esto puede sabotear cualquier esfuerzo por bajar de peso.

  • Antecedentes y medicamentos

La genética, los antecedentes familiares y algunos medicamentos pueden favorecer la ganancia de peso. Y, claramente, esto no depende de la voluntad de nadie.

  • Un plan sostenible con seguimiento

La clave no está en llevar la dieta más estricta. Está en llevar un plan realista que puedas mantener en el tiempo, con acompañamiento y con los ajustes necesarios, según tu evolución.

¿Cuál es la mejor recomendación?

Si hoy estás preocupado por tu peso, tu cansancio, tus exámenes o tu historia familiar, mi recomendación es empezar por una valoración integral.

En una evaluación se revisa:

  • Historia clínica completa: hábitos, sueño, estrés, antecedentes, medicamentos.
  • Mediciones según el caso (no solo la báscula).
  • Evaluación clínica y metabólica: glucosa, perfil lipídico, presión arterial, evaluación de hígado graso, entre otros.
  • Objetivos clínicos realistas: mejorar la salud, no perseguir perfección.

Yo trabajo con base en un diagnóstico sólido, con evidencia y con el seguimiento necesario, porque ahí es donde realmente cambian los resultados. Cuando entendemos qué es lo que está sosteniendo la obesidad (metabolismo, hábitos, contexto, sueño, estrés, comorbilidades y otros factores), el tratamiento deja de ser una pelea diaria y se vuelve un plan claro.

RECUERDA: ¡El objetivo no es solo bajar de peso: es recuperar la salud!

Como médico, lo que más me importa es que entiendas que la obesidad no se trata de «falta de voluntad». La obesidad es una condición compleja, crónica, tratable y merece un abordaje serio, con criterio clínico y sin juicios.

Detrás del peso hay historia, biología, hábitos, entorno y, muchas veces, años de intentos que terminan en frustración por no haber tenido el acompañamiento adecuado.

Por eso, mi invitación es a hacerlo bien y a tiempo, con una valoración integral, entendiendo tu punto de partida y construyendo un plan realista que se pueda sostener. No para perseguir una «meta perfecta», sino para mejorar indicadores de salud, disminuir riesgos y recuperar energía, bienestar y calidad de vida.

Si quieres una valoración integral y un plan de tratamiento serio (sin culpas y con evidencia), agenda una consulta conmigo.

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